Están a salvo las ballenas del océano austral 

Intención encubierta: Japón planearía retomar la pesca comercial de las ballenas en el océano austral

Expertos muestran su preocupación ante el posible retorno de la pesca comercial de ballenas por parte del país Nipón.


Una ballena de aleta en Groenlandia. Foto de Aqqa Rosing-Asvid, licenciada bajo CC BY 2.0.| Fuente: Mongabay


El 8 de junio de cada año se conmemora el Día Mundial de los Océanos, una fecha destinada a recalcar la importancia crucial de los océanos para nuestro planeta y la correcta administración de sus recursos para nuestra supervivencia. Sin embargo, ¿es realmente consciente la humanidad de este detalle?

Una de las maravillas más emblemáticas del mundo marino son las grandes ballenas, que simbolizan fortaleza y grandeza debido a su tamaño colosal. Las ballenas son fundamentales para la vida oceánica, ya que sus cuerpos permiten el florecimiento del fitoplancton, la base de la cadena alimentaria marina. Además, pueden almacenar un promedio de 33 toneladas de CO2, ayudando así a combatir la crisis climática.

A pesar de la protección que se les ha otorgado debido al riesgo de extinción provocado por la caza en tiempos pasados, las ballenas siguen siendo motivo de preocupación para los expertos. Esta inquietud se ha intensificado con el reciente anuncio de Japón.

Yoshimasa Hayashi, portavoz del gobierno japonés, anunció que añadirían a la ballena de aleta (Balaenoptera physalus) a su lista de cetáceos para fines comerciales dentro de sus aguas territoriales. Esta especie, la segunda más grande después de la ballena azul, está clasificada como vulnerable por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

El portavoz justificó esta decisión argumentando que la ballena es un recurso alimentario importante para la población japonesa y favorece la preservación de su cultura alimentaria. Sin embargo, estos argumentos han sido cuestionados por especialistas. Una encuesta realizada en Japón reveló que solo una pequeña porción de la población consume carne de ballena debido a su alto precio. Además, aunque algunos pueblos aborígenes la consideran parte de su cultura, tres ballenas proporcionan una cantidad excesiva de carne, gran parte de la cual termina sobrando. Esto plantea la pregunta: ¿qué busca realmente Japón con esta decisión?

Este anuncio ha generado una alarma entre los conservacionistas, quienes han alzado su voz en señal de protesta. No solo porque la especie ya está amenazada, sino porque esta acción va en contra de todos los esfuerzos de conservación de la vida marina y la lucha contra el cambio climático.

Japón formaba parte de la Comisión Ballenera Internacional (CBI) hasta 2019, cuando cesó sus actividades en la organización. Expertos sugieren que la estrategia de Japón es reanudar la caza de ballenas en aguas jurisdiccionales, una acción prohibida por la CBI, que solo permite la caza con fines científicos. Esta intención de Japón no parece alinearse con los objetivos científicos.

Este controvertido paso de Japón subraya la necesidad urgente de una mayor conciencia y acción global para proteger nuestros océanos y la biodiversidad que albergan, asegurando así un futuro sostenible para las próximas generaciones.